Casa Taller Delfín
En 1970, Víctor Delfín asumió la reconstrucción de una antigua casona barranquina de estilo Tudor, por entonces abandonada y próxima a ser demolida. Lejos de verla como una simple vivienda, Delfín la imaginó como un espacio abierto a la cultura: un lugar de encuentro, creación y hospitalidad para otros artistas.
Desde su inauguración en octubre de 1970, la Casa Taller funcionó como galería, hospedaje, foro cultural y taller. Albergó exposiciones, recitales, conferencias y encuentros de diversa índole. Delfín proyectó incluso implementar una biblioteca, un cine-club y un espacio para el teatro.
Ejemplo de ello fue la Feria de Artesanía Contemporánea que organizó apenas dos meses después de abrir la casa, en colaboración con el Concejo Municipal de Barranco. Los artistas fueron acogidos en su propio hogar y contaron con espacio y herramientas para producir las piezas que exhibieron luego en una plaza pública del distrito.
Más allá de su valor arquitectónico, la Casa Taller Delfín es el resultado de un acto de recuperación y resistencia cultural. La Casa es testimonio vivo de los ideales de solidaridad, libertad creativa y vocación transformadora que han marcado la vida y obra del artista.
Preservar la Casa
La preservación de la Casa Taller fue una de las razones que dieron origen a la Asociación Civil Casa Taller Delfín. El trabajo comprende el inmueble y los materiales vinculados a su historia, incluyendo obras, documentos, fotografías, biblioteca, objetos y herramientas.
Hacia el futuro
La Asociación trabaja para asegurar la continuidad de la Casa Taller y avanzar en su documentación, conservación y acceso público. El objetivo es preservar su carácter como lugar de creación y memoria y generar las condiciones para que pueda ser estudiada y conocida por futuras generaciones.
